El método de las 7 C para lograr objetivos

El método de las 7 C es una especie de catálogo que nos recuerda los pilares sobre los que descansa el trazado del camino hacia un objetivo o una meta. Cada uno de esos factores contribuye a pasar del deseo a la acción de una forma coherente.

Esta herramienta es especialmente valiosa cuando lo que te propones es un objetivo que no es tan fácil de lograr. Hacer o dejar de hacer algo a veces demanda grandes esfuerzos y es necesario mantener la motivación para lograrlo. El método de las 7 C ayuda a recordar lo esencial en todo esto.

Aunque el método de las 7 C por sí solo no es garantía de éxito, sí es una valiosa ayuda, en especial si sientes que te estás alejando de la meta. Permite volver a ordenar ideas e identificar el factor que puede estar fallando en tu propósito. Veamos de qué se trata.

1. Convicción, la base del método de las 7 C

El método de las 7 C dice que es imposible lograr los objetivos si no tienes la plena convicción de que es importante alcanzarlos. Es necesario que sientas que eso es lo mejor para ti y que tu vida se va a enriquecer de manera notable al conseguirlo.

La convicción es la base de la motivación y esta, a su vez, es fundamental para que puedas ser constante en tu empeño. Antes de emprender la lucha por lograr un propósito, haz acopio de razones para hacerlo.

2. Capacidad, asegúrate de estar listo

A la hora de plantearte un objetivo serio, es muy importante que fijes un tiempo límite para lograrlo. Pensar en ello es un buen pretexto para preguntarte si estás listo o no para llegar a donde quieres. Debes ser muy honesto contigo mismo.

Si te das cuenta de que aún debes completar algunos procesos antes de ir por la meta que deseas, lo indicado es que te replantees lo que te has propuesto. Quizás sea necesario proponerte unos objetivos previos más acordes a lo que puedes hacer ahora.

3. Coraje: todo logro exige valor

Todo logro exige valor, principalmente en dos sentidos. El primero tiene que ver con el coraje de trazarte un objetivo y emprender el camino para lograrlo sin ninguna garantía de que vas a hacerlo. Muchos no inician algo por miedo al fracaso.

El segundo aspecto que demanda valor son los errores que en un determinado momento puede impedirnos avanzar, llegando a ver en ellos obstáculos insalvables. Es entonces cuando se requiere de coraje para seguir. ¿Lo tienes?

4. Claridad, saber a dónde vas

En el método de las 7 C es muy importante este factor: la claridad. Cuanto más clara y específica sea la formulación de tu objetivo, mayores son las posibilidades de lograrlo. Un propósito bien planteado te permite tener una idea más precisa y exacta del destino que quieres alcanzar.

Lo anterior no basta. También es importante preguntarte por cómo vas a lograr lo que te propones. Qué pasos debes dar, qué metas tienes que cumplir para llegar a donde quieres. Tanto el final del camino como el recorrido son importantes.

5. Compasión, sé amable contigo mismo

Es probable que pases por algunos episodios en los que las cosas no salen como las habías planeado. También es posible que te des cuenta de que estabas equivocado en algún punto o que cometas un error en la ejecución de tus planes.

El método de las 7 C nos dice que es en esos momentos cuando debes ser compasivo contigo mismo. Fustigarte o juzgarte con mucha dureza no te va a servir para nada. Todo lo contrario: en los momentos más difíciles debes demostrar que eres tu mejor amigo.

6. Conexión: es mejor ir acompañados

Aunque tu propósito sea individual, siempre habrá alguien que participe o se beneficie de lo que estás haciendo. Por eso no es buena idea encerrarte en tu objetivo y, en el afán de ser firme, convertirlo en una obsesión o hacerte hermético frente a lo demás.

Es muy positivo que compartas tus ideas con otros y que escuches lo que tienen para decirte. Eso no solo podría ayudarte a enriquecer tus planes, sino que también es una excelente oportunidad para nutrirte de energía que otros pueden aportarte.

7. Compromiso, sin decisión nada se logra

La palabra compromiso viene de las raíces latinas “cum”, o sea ‘con’, y “promisus”, o ‘promesa’. Así que quiere decir algo así como hacer un acuerdo para cumplir una promesa. ¿Con quién se hace ese acuerdo? En este caso, contigo mismo.

Publicado EN LA MENTE ES MARAVILLOSA

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