Sadfishing: publicaciones cargadas de angustia emocional

El sadfishing define una compleja conducta que todos hemos visto en más de una ocasión. Hay personas que publican en sus redes sociales frases, textos o expresiones con un contenido emocional angustiante y hasta preocupante. Son comunes cosas como «la vida no tiene sentido», «está claro que no le importo a nadie y que cada vez estoy más solo» o peor aún «si desapareciera seguro que a nadie le preocuparía».

En ciertos casos, al leer este tipo de mensajes, uno piensa que lo que busca en realidad esa persona es llamar la atención. Y en ocasiones, puede ser así. Sin embargo, los expertos ponen la atención en este tipo de realidades que se aprecian cada vez con mayor frecuencia en el mundo en línea.

¿Cómo saber si una persona está pidiendo ayuda realmente? ¿Cómo discriminar al buscador de atención de quién está llegando al límite de sus fuerzas? Estamos ante un fenómeno al que quizá, deberíamos prestar mayor atención. Lo analizamos.

Sadfishing, las publicaciones tristes del mundo en línea

Somos conscientes de que, a menudo, nuestra realidad se llena de anglicismos y etiquetas que cuesta recordar y hasta manejar. Sin embargo, este recurso resulta útil para describir conductas y situaciones que son nuevas, en especial, cuando proceden del universo digital y en línea. De este modo, el sadfishing hace referencia a la persona que hace públicas sus emociones y pensamientos negativos ante su comunidad virtual.

Como bien señalábamos al inicio, esto es algo que buena parte de nosotros hemos visto en numerosas ocasiones. Por esa razón, si nos interesa este fenómeno es por dos hechos muy concretos.

  • El primero, por conocer cómo juzgan y procesan los lectores este tipo de mensajes.
  • El segundo, por la necesidad de detectar si la figura tras ese mensaje está solicitando ayuda de verdad.

Estoy aquí, quiero que me prestes atención

En una parte de los casos, es solo eso: una llamada de atención. Es como el niño que increpa a los adultos, la voz que reclama ser escuchada y que lo logra apelando a las emociones. En este caso, no hay deseo de manipulación ni de engaño, es un ejercicio de catarsis para lograr que alguien le responda y le valide.

En los últimos meses, y a raíz de la pandemia, los confinamientos y la crisis social, el fenómeno del sadfishing ha aumentado. Algo que todos sabemos es que cuando se echa mano de lo emocional, la empatía de siempre va a responder.

Por ello, cuando encontramos publicaciones del tipo «estoy al límite», «todo esto va a poder conmigo», «cada vez me siento más triste» son intentos no solo de llamar la atención, sino también de encontrar respaldo. De percibir que los demás también sienten lo mismo que uno y que no se está solo.

Los jóvenes de entre 14 y 22 años son quienes más practican el sadfishing (y hay que darles validez)

Ante la duda de si alguien busca solo llamar la atención con su mensaje o si realmente está pidiendo ayuda, siempre es mejor quedarnos con lo segundo y responder. No cuesta nada preguntarte a esa persona si necesita algo. Nunca está de más contactar por privado con quien ha escrito esa frase llena de angustia emocional y consultarte si desea hablar con nosotros de lo que sea.

Publicado en LA MENTE ES MARAVILLOSA

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