6 claves para lograr que alguien se abra a ti

¿Se puede lograr que alguien se abra? ¿Cómo podemos conseguirlo? ¿Es una tarea fácil o difícil? Lo iremos desgranando a lo largo de este artículo, en el que reflexionamos sobre algunos de los valores más importantes a la hora de conectar con las personas. Y es que, las relaciones interpersonales basadas en la confianza, por ejemplo, son aquellas en las que, con más probabilidad, aparecerán momentos donde será más fácil la expresión libre de sentimientos.

No existe una fórmula mágica para conseguirlo, además, hay personas que expresan las cosas que sienten con más facilidad que otras. Sin embargo, sí existen pequeñas acciones que nos pueden aproximar a este propósito. ¡Quédate si quieres descubrirlas!

Ser honesto con los demás, escucharlos de forma activa y no juzgarlos, son algunos de los primeros pasos que nos pueden ayudar a conectar con las personas. Y esa conexión, precisamente, unido al hecho de que el otro se sienta cómodo y confiado, será la que facilitará que los demás se abran a nosotros. ¿Qué claves para lograr que alguien se abra pueden resultar útiles? Os dejamos 6 de ellas.

Sé tú mismo

La autenticidad llama a la autenticidad… así que, si quieres que alguien se abra, sé tú mismo, sé auténtico. Esto facilitará que la otra persona también lo sea contigo, que se muestre tal y como es y que exprese lo que siente.

Esto se consigue con tiempo, dedicación y constancia; además, hay personas a las que les cuesta más abrirse a los demás. Sin embargo, para ver en los demás aquello que queremos, lo mejor es que proyectemos justamente eso (en este caso, la autenticidad).

Practica la escucha activa

Las escucha activa ha recibido múltiples definiciones. En un estudio de Hernández y Lesmes (2018), publicado en la revista Convicciones, las investigadoras la definen como una “forma de comunicación que transmite ideas claras sin interrumpir al receptor”. Cuando escuchamos activamente a alguien, lo hacemos prestándole atención y preguntando todo aquello que necesitamos para comprenderlo mejor.

En cierto modo, esto puede ayudar a que la persona se abra más a nosotros. En relación a ello, José Andrés Murillo, Doctor en filosofía y autor del libro Confianza Lúcida (2012), escuchar a los demás fomenta la confianza que ellos tienen en nosotros. Y a mayor confianza, mayor probabilidad de que expresen aquello que sienten.

No juzgues

Cuando juzgamos a alguien (y esa persona así lo siente), las posibilidades de que esa persona se abra a nosotros se reducen drásticamente. ¿Por qué? Precisamente porque a nadie le gusta que le juzguen. Es como cuando vamos al psicólogo; el objetivo es abrirnos al terapeuta y contarles aquello que necesita saber para que nos pueda ayudar.

¿Qué ocurre si nos sentimos juzgados por el profesional? Que probablemente nos costará el doble abrirnos a él la próxima vez. Por ello, otra de las claves para lograr que alguien se abra es evitar juzgarlo.

“Si quieres juzgar mis pasos, ponte mis zapatos”.

-Anónimo-

Empatiza

La empatía es una cualidad, una habilidad que nos permite ponernos en el lugar del otro. Nos permite, además, sentir lo que esa persona siente (o al menos, aproximarnos a ese sentimiento). Se trata de un valor que facilita la comunicación social y sobre todo, el hecho de que alguien se muestre tal y como es con nosotros.

Cuando escuchamos y tratamos a los demás con empatía, esas personas se sienten más libres de expresarse, porque se sienten comprendidas y apoyadas. Así que, si quieres que alguien se abra, escúchalo desde el corazón y ponte en su lugar.

Busca un tema desde el que partir

Otra de las claves para lograr que alguien se abra es buscar un tema desde el que partir. ¿En qué sentido? Buscar un tema que le interese, o un tema del que no le cueste mucho hablarDeberemos evitar temas delicados o dolorosos al principio (sobre todo si no conocemos mucho a esa persona).

A través de un primer contacto, de una primera conversación, podemos ir conociendo a esa persona, pero como todo, requiere tiempo. La mejor forma de cultivar la confianza que otros pueden depositar en nosotros es dedicarle tiempo a esa persona y empezar, en este sentido, por temas más accesibles o fáciles para ella.

Toma la iniciativa

Esta idea clave te puede resultar especialmente útil si ves que a esa persona le cuesta abrirse o expresarse; tomar la iniciativa. Esto te puede ir bien para romper el hielo y sobre todo para dirigir la interacción, es decir, para llevar tú las riendas. Hay personas que para abrirse emocionalmente necesitan, precisamente, esta iniciativa por parte del otro.

Lograr que alguien se abra: un ejercicio útil

No es fácil lograr que alguien se abra. Para conseguirlo, siempre deberemos actuar desde el respeto y la empatía, poniéndonos en el lugar de la otra persona. Entre las ideas comentadas os hemos hablado también de la importancia de no juzgar a los demás, ya que hacerlo puede suponer un gran freno para la persona que se está abriendo a nosotros.

Las personas, cuanto más libres y menos juzgadas nos sintamos, menos nos costará abrirnos al resto, compartir, comunicar, expresar…Si realmente quieres que alguien se abra, y no sabes cómo empezar a trabajar en ello, haz un pequeño ejercicio y pregúntate lo siguiente: ¿Cómo te sentirías más cómodo expresando tus sentimientos? ¿En qué tipo de conversación y ambiente? ¿Con qué tipo de personas? ¿Qué esperarías del otro para hacerlo?

Publicado en La Mente es Maravillosa

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