5 +1 tendencias de moda sostenible

La sostenibilidad está de moda. El sector retail quiere darle la vuelta a los datos actuales que le sitúan según la ONU como la segunda industria más contaminante del planeta: produce más emisiones de carbono que todos los vuelos y transportes marítimos internacionales juntos. Pero, ¿cómo conseguirlo?

Ser sostenible se ha convertido en una prioridad para las empresas de moda que ven cómo sus consumidores son cada vez más exigentes con la problemática medioambiental. En este sentido, Docuten (empresa tecnológica referente en la digitalización de los procesos administrativos), ha lanzado junto a Milbrait Asesores un informe sobre “Moda Sostenible: guía práctica hacia un nuevo modelo” y con los resultados, han elaborado un listado con las tendencias en materia de sostenibilidad.

Para Brais Méndez, CEO de Docuten, uno de los apoyos para el futuro sostenible de la moda es la reconversión digital de sus procesos administrativos: «la sostenibilidad digital de la industria puede reducir notablemente el impacto medioambiental que está ocasionando, al tiempo que ayuda a las marcas a ser más eficientes. Por ejemplo, con el sistema integrado de Docuten, las empresas pueden ahorrar por cada 10.000 hojas de papel, 100.000 litros de agua, 91 kilos de madera y 6,60 kilos de CO2 emitido” indica Brais Méndez, que añade que “hay empresas como Bimba y Lola, Louis Vuitton o Desigual a las que ya estamos ayudando en este proceso, porque lo han entendido rápido”.

Tendencias sostenibles para el futuro de la moda

Tejidos orgánicos: Las marcas están creando cada vez más nuevas líneas de moda “sostenible”, con tejidos orgánicos, que generan conciencia en el consumidor final sobre la necesidad de hacer un consumo más responsable y que están ayudando a que la industria textil avance hacia la sostenibilidad.

Ropa Vintage: una tendencia que se instaló hace unos años en nuestra sociedad y que cobra cada vez más fuerza, con variantes como la transformación de las piezas o el DIY o ropa fabricada por uno mismo.

Fashion sharing: un fenómeno que aboga por el alquiler de prendas y evita así la compra innecesaria de indumentaria que únicamente tenemos en mente ponernos para un evento puntual o una ocasión determinada. Un ejemplo de empresa entrevistada en el informe, y que ha acogido este modelo, es la empresa española Ecodicta, que decidió llevar el fashion sharing un paso más allá, mediante la apuesta por una línea de negocio en el que el usuario pudiese contar cada mes con ropa distinta en su armario de una manera totalmente sostenible.

Trashion: fashion made out of trash o ropa hecha a partir de basura y desechos. Uno de los ejemplos más conocidos de esta tendencia es la marca de ropa Ecoalf, una de las marcas a las que se alude en la guía práctica.

Slow fashion: en contraposición al fast fashion, que se refiere a la ropa creada con cuidado, procesos más manuales que industriales, apostando por lo local frente a lo global, buscando la autenticidad.

Packaging sostenible: su objetivo es crear un packaging de manera que produzca un mínimo impacto medioambiental. Entre las empresas que defienden este modelo está Aesop, marca australiana de cosmética natural, que ha conseguido que el 70 por ciento de sus botellas PET hayan sido transferidas hasta un mínimo del 97 por ciento de PET reciclado o que el envoltorio de burbujas de plástico se haya sustituido por papel de cojín reciclable.

Fuente: FashionUnited

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